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Biblioteca de La Empresa Familiar Carles Ferrer Salat
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"Guía para el buen gobierno de la Empresa no cotizada y familiar "


La Generalitat de Cataluña presenta una nueva obra para atender las necesidades del colectivo de empresarios familiares, uno de los motores de la actividad económica de esta comunidad autónoma. El buen gobierno también es una preocupación importante para las Empresas Familiares. Así lo confirma la publicación de una innovadora guía sobre buen gobierno y Empresa Familiar, presentada por el Departamento de Trabajo e Industria de la Generalitat de Cataluña. La guía para el buen gobierno de la Empresa no cotizada y familiares asimismo la primera obra que integra ambas perspectivas y profundiza en la importancia del buen gobierno para la continuidad de la Empresa Familiar. >br>
El documento, con un enfoque eminentemente práctico, ofrece claves, modelos y guías para la aplicación de las políticas de buen gobierno en el marco de las Empresas Familiares y ha sido preparado por Josep Albet, director de Albet Consultors. En el caso de Cataluña, la Empresa Familiar es uno de los grandes ejes de la actividad económica. El 65,5% de las empresas catalanas son familiares y representan el 57,1% del total de la ocupación y un 54,9% del volumen total de ventas en relación al número de empresas, según datos estadísticos correspondientes a 2004. El nuevo estudio también ha tenido la colaboración de importantes expertos españoles, entre ellos, Fernando Casado, director del IEF, Vicenç Bosch, director de la Asociación Catalana de la Empresa Familiar, Ester Casademont, Ramón Comelles, Vicente Salas, académico de la Universidad de Zaragoza, Raimon Segura, Jordi Torras, Joaquín Trigo, Carles Ventura y Xavier Vives, profesor de INSEAD. Josep Albet, autor de la obra, explicó que el estudio se dirige especialmente a aquellas empresas pequeñas o a punto de ser medianas y también para empresas medianas ya consolidadas. "Existe un conglomerado de Empresas Familiares que tienen entre 20 y 50 años y para las cuales es crucial incorporar estrategias de buen gobierno de cara a afrontar el futuro", aseguró. En este sentido, Albet indicó que se puede aprender mucho de las Empresas Familiares de más de medio siglo que presentan un gobierno empresarial bastante estructurado. Estas empresas en etapas intermedias constituyen una gran parte del tejido industrial tanto a nivel catalán como español en general. Se trata de empresas que ya han alcanzado un grado de profesionalización, con una cifra de negocio superior a los 10 millones de euros y una plantilla superior a los 40 trabajadores. "La idea es ayudar a las empresas y empresarios a innovar en su modelo de dirección para pasar de un modelo unipersonal hacia uno liderado por el consejo de administración", explicó Albet. >br>
La guía cuenta con nueve capítulos a través de los cuales se hace un seguimiento de las principales características -más de 60- del buen gobierno. Éstas van desde sus fundamentos éticos hasta los estrictamente competitivos y son aplicables a todo tipo de empresas. Se ha dado una atención especial a las estructuras de gobierno de la empresa, la junta general de accionistas, el consejo de administración y el comité de dirección así como también a los papeles individuales de presidente, consejeros y primeros ejecutivos. Por último, se ha dedicado un capítulo especial a los accionistas, es decir, a la familia y a sus relaciones con la empresa. Josep Albet ha querido insistir en la necesidad de que los accionistas se organicen y articulen un modo de gobierno, que permita una relación fluida y transparente entre ellos y el consejo de administración. "No podemos olvidar que la soberanía de la empresa está en manos de los accionistas", recordó Albet. Por su parte, María Teresa Costa, secretaria de Industria y Energía de la Generalitat, destacó la responsabilidad de la Empresa Familiar para hacer frente al proceso de transformación de la actividad empresarial. "El buen gobierno es un desafío, es un mecanismo que además impulsa una buena parte de las decisiones empresariales, que aporta una concepción más amplia de la empresa", afirmó Costa. "Cuando la Empresa Familiar incorpora los principios de trasparencia y consejeros independientes y publica sus conflictos de intereses no solo mejora su imagen sino su capacidad de decisión y el funcionamiento total del sistema productivo", aseguró la secretaria de Industria. Los expertos también han coincidido en la necesidad de estructurar la Empresa Familiar a través de un consejo de administración y encargar la gestión -si es necesario- a un profesional externo para reducir la posibilidad de conflictos en la familia empresaria que puedan interferir con la continuidad de la actividad. >br>
Por último Vicenç Bosch, director de la Asociación Catalana de la Empresa Familiar, destacó la característica de proceso que debe tener la sucesión y la necesidad de una preparación detallada de la misma. "No es un cambio de hoy para mañana, se ha de trabajar a fondo, buscar las personas y crear un proyecto nuevo", afirmó. Otro aspecto a reforzar dentro de las Empresas Familiares es el de la profesionalización, donde según Bosch, se ha comenzado a trabajar en la dirección correcta. "Existen dos niveles de profesionalización, uno en que la empresa ha de ser y actuar como cualquier otra empresa; y un segundo aspecto en que se ha de profesionalizar la familia, aprender a operar, enseñar a los accionistas", indicó. En este sentido afirmó Bosch, la Empresa Familiar tiene la ventaja de actuar con una perspectiva de más largo plazo, elemento que debe ayudar a subsanar las dificultades de encontrar profesionales y convencerlos para que entren en la empresa.
  
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